DISCOPATÍAS: HERNIAS Y PROTUSIONES DISCALES

¿QUE ES?

La Discopatía Degenerativa no es más que el envejecimiento natural del disco intervertebral: pérdida de hidratación del disco, disminución del espacio intervertebral, aumento de la compresión intervertebral… NO SUPONE UNA PATOLOGÍA EN SÍ MISMA, a menos que vaya acompañada de una Protusión Discal o una Hernia Discal.

            Para entender en qué consisten estas patologías, y como una imagen vale más que mil palabras, es mejor que eches un vistazo a este vídeo explicativo. ¡Se entiende de forma clara y rápida!

PROTUSIÓN DISCAL

La Protusión Discal consiste en un abultamiento del anillo fibroso como consecuencia de la pérdida de elasticidad, resistencia y estabilidad. El núcleo pulposo, presente en el interior del disco intervertebral, actúa como una “pastilla de jabón” ante los movimientos de la columna. Como predominantemente hacemos movimientos en flexión vertebral (compresión anterior del disco), el núcleo pulposo tenderá a desplazarse hacia posterior debido a este movimiento en pastilla de jabón.

¿CÓMO SE PRODUCE?

Si nos encontramos en una situación de inestabilidad articular, de debilidad muscular y/o de pérdida de la elasticidad del disco intervertebral, se podrá generar un abultamiento del disco intervertebral (la protusión discal). El abultamiento generará una descompensación en las resistencias de los anillos fibrosos; lo que puede desencadenar la degeneración progresiva hasta la ruptura.

HERNIA DISCAL

La Hernia Discal ocurre tras una degeneración de la protusión discal en la que el anillo fibroso se rompe y el núcleo pulposo se libera al canal medular.

Estas patologías suelen aparecer en los niveles vertebrales de mayor movilidad e inestabilidad. Suelen ocurrir en las cervicales (medias) y las lumbares (bajas).

¿Y EL DOLOR?

Actualmente, se ha quitado importancia en el mecanismo de producción del dolor al “roce” / compresión del disco contra las raíces nerviosas. Recientes estudios postulan que el dolor aparece fundamentalmente por las sustancias pro-inflamatorias que acuden a la región para tratar de solucionar dicho abultamiento o ruptura. Estas sustancias irritarán las raíces nerviosas y esto será lo que dará lugar al dolor zonal y al dolor irradiado a través del recorrido nervioso.

IMPORTANTE

Es importante saber que la gravedad de la protusión o hernia discal viene determinada por las sustancias inflamatorias y por la estabilidad muscular existente.

De forma natural, las hernias suelen reabsorberse en el 65% de los casos. En caso de haber sintomatología nerviosa, aproximadamente en un mes y medio los síntomas irritativos disminuirán por evolución natural.

Se estima que la mayoría de las personas con una edad superior a 40 años padece una protusión discal asintomática.

TRATAMIENTO

El tratamiento más recomendado para las protusiones y hernias discales es un programa de entrenamiento progresivo que reduzca la percepción de amenaza ante el movimiento. Además, es importante tener en cuenta:

  • Educación en dolor
  • Herramientas de automanejo y autoeficacia
  • Neurodinamia
  • Exposición gradual al movimiento
  • Dieta anti-inflamatoria
  • Cirugía: solo en los casos más graves con afectación nerviosa importante, recidivas frecuentes, pérdida de fuerza muscular, dolor incapacitante…

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Diego Prieto

Diego Prieto

Gerente Fisiosalud+ Ciudad Lineal y Experto en fisioterapia deportiva.

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